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El modelo lean manufacturing de gestión atiende la demanda de los clientes de forma ágil y eficiente, mediante un programa de producción flexible, al mismo tiempo que se encarga de maximizar el valor añadido de lo que se le ofrece al cliente. Con su producción ágil, se minimizan las pérdidas y se incrementa el margen de beneficios de la organización.

¿En qué consiste el Lean Manufacturing?

Se trata de un modelo que tiene como meta principal la optimización del sistema de producción, obteniéndose justo lo que se desea en el tiempo en el que se necesita. Se erradica todo aquello que no tiene valor para la gestión de la organización o para los servicios que se ofrecen a los clientes, generando un sistema de producción ágil y flexible. Una filosofía empresarial de gran utilidad en todos los procedimientos del área industrial. La estrategia se basa, a su vez, en tres conceptos: la efectividad, la eficiencia, y como no podía ser de otro modo, la innovación en su funcionamiento.

En cuanto a la efectividad, esta irá siempre con la satisfacción del cliente en su punto de mira. La producción eficiente, por su parte, utilizará los recursos oportunos dentro de la organización. Mientras tanto, la innovación creará una cultura empresarial diferente en la que se involucrará a los trabajadores a la hora de identificar y subsanar un problema que haya surgido, incrementando el compromiso de todos aquellos que componen la organización.

Principios y herramientas

La estrategia de lean manufacturing se ha convertido en el complemento necesario para los programas de mejora de gestión, como la ISO 45001 o la ISO 9001. Entre sus principios se encuentra la mejora continua y la eliminación de lo que no tenga valor, la flexibilidad, el hacerlo bien desde el inicio, la colaboración con los proveedores y el cambio de enfoque en las ventas de la organización, además de los procesos pull según la demanda, para ahorrar costes evitando stock.

Los sistemas de producción se basan en el respeto del sistema de la producción a demanda, la gestión de la calidad total, el encontrar cuál es el ritmo óptimo de la producción para que esta sea ágil, flexible y eficiente, y la reingeniería de procesos para que la empresa pueda mejorar a gran escala. Todos estos factores son los que llevan a la organización a la mejora continua y, por tanto, a la competitividad. En todas estas técnicas y objetivos se hace fundamental el papel de una consultoría con profesionales que tengan un amplio bagaje.

El modelo de gestión lean manufacturing se ha convertido en una clave fundamental para la supervivencia de una empresa, especialmente en el área industrial. Gracias a sus principios, se elimina todo proceso que no tenga valor en la empresa y se potencia todo aquello que lleve a la empresa a la consecución de sus objetivos en el menor tiempo posible, pero con la calidad perfecta. Si está pensando en implantar esta metodología en su empresa, en AEQ ponemos a su disposición un gran equipo de profesionales especializados que estudiarán su caso personalmente. ¡Consúltenos!